
Los sistemas de acceso y transparencia deberán establecer reglas suficientemente fuertes y con una lógica jurídica sólida para poder contrarrestar inercias opacas o intentos de resistirse que de seguro campearán en varios lugares del territorio nacional: Jorge Alatorre, investigadora UDG
Por su naturaleza los gobiernos municipales son los primeros a los que recurre el ciudadano para que le resuelvan los problemas de la falta de servicios ya que, de acuerdo con la normatividad, a esas autoridades les corresponde brindar seguridad pública, agua potable, alcantarillado, aseo urbano, alumbrado público, entre los más destacados.
Ante la terminación de las administraciones municipales, resulta indispensable analizar los resultados desde la perspectiva del cumplimiento de la transparencia, el derecho a la información y la protección de datos personales.
La primera consideración es que en el cierre de las gestiones de los ayuntamientos la exigencia en el cumplimiento del derecho a la información y la transparencia se vio mermada con la extinción de los órganos garantes nacional y locales.
Aún cuando en el caso de Durango, el Instituto Duranguense de Acceso a la Información Pública y de Protección de Datos Personales, IDAIP, sigue en funciones porque no ha concluido el proceso de liquidación al no haberse aprobado la ley local de transparencia, tampoco se conoce los resultados de su gestión en la revisión de cumplimiento de los ayuntamientos.
Lo que es una realidad es que, en el caso del municipio de Durango, desde que inició el proceso de aprobación del reglamento de transparencia, en el año 2005 en la gestión del alcalde Jorge Herrera Delgado, QEPD, históricamente se había venido caracterizando por realizar acciones, prácticas y tareas que lo colocaron a la vanguardia en materia de transparencia y derecho a la información.
El alcalde reelecto José Antonio Ochoa Rodríguez, tiene nuevamente frente a sí el gran reto de que el municipio de la capital vuelva a ocupar el lugar destacado en el cumplimiento de la transparencia desde la gestión del priista Jorge Herrera Delgado.
En el primer periodo de gestión de Ochoa Rodríguez, (2022-2025) se transformó la Unidad de Transparencia en Dirección Municipal de Integridad y Transparencia, lo que nos hizo reflexionar que vendría una actividad relevante al ser elevada a la categoría de “dirección, sin embargo, los resultados demuestran lo contrario.
La salida repentina del Titular del INTRAM, en noviembre del 2024, dejó vacante el puesto y hasta el momento nunca se nombró a ningún titular solo hubo un encargado del despacho, situación que fue factor para el deficiente desempeño de esa dependencia.
De acuerdo con los datos arrojados por el aún portal del IDAIP en el “Sistema Integral de Reportes Estadísticos” revela que el municipio de Durango apenas recibió en lo que va de este año 236 solicitudes de información, cifras que tienen una lógica ya que del Plan anual de Trabajo del Intram y del municipio, desaparecieron los programas de difusión y promoción del derecho a la información y la protección de datos personales.
El premio municipal de Transparencia y Medios de Comunicación 2025, retomado en abril de este año, quedó inconcluso ya que no se dieron a conocer a los ganadores.
De ese tamaño nuevamente es el compromiso para el alcalde reelecto.
*Coordinadora de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la Facultad de Derecho y Ciencias Política de la UJED Twitter @lululopezsalas. Instagram @LourdesLópezSalas.