
El pasado fin de semana, sin duda que marcó agenda, la afirmación que hizo Jorge Romero, líder nacional del PAN quien aseguró que su partido, había presentado una denuncia ante la Corte Internacional en contra del ex presidente Andrés Manuel López Obrador por crímenes de lesa humanidad, pues está convencido de que el tabasqueño, entre el 2018 y el 2024, a través de su estrategia de “abrazos y no balazos”, fortaleció a distintas organizaciones criminales que operaban y que siguen operando en el país.
Se debe aclarar que cuando se habla de crímenes de lesa humanidad, se tiene que precisar que en el derecho internacional, se trata de actos de genocidio, tortura sistemática, desapariciones forzadas o persecución masiva por motivos de carácter político, étnicos o religiosos y que en este caso en particular, queda claro que a Acción Nacional le costará trabajo comprobar sus dichos, pues si bien es cierto, hubo yerros de toda índole en ese sexenio, será difícil que al de la Macuspana le llamen a rendir cuentas a partir de estas acusaciones que parecen más de carácter político-electoral que otra cosa.
De igual forma personajes como Germán Martínez y Roberto Gil Zuarth, denunciaron que las fiscalías locales, han perdido autonomía y que incluso el Poder Judicial, ha sido capturado por Morena, por lo que optaron por acudir a las instancias internacionales ante la falta de condiciones para una indagatoria independiente, aunque en honor a la verdad, la denuncia que interpuso el PAN ante la Corte Internacional, nada tiene que ver con crímenes de Lesa Humanidad, por lo que es altamente probable que el caso sea desestimado.
Desde luego que Jorge Romero y compañía, entienden el “momentum político” que impera en el país, en torno a gobernadores morenistas como Rubén Rocha Moya, Américo Villarreal y Alfonso Durazo, los cuales, a partir de denuncias presentadas en Estados Unidos o la publicación en medios serios estadounidenses, se han vuelto indefendibles y los argumentos para defenderlos son francamente cada día más escasos y de ahí seguramente que Acción Nacional, busca aprovechar para llevar agua a su molino, ello en vísperas del arranque del proceso electoral federal más grande de la historia de este país, lo que tampoco es casualidad.
El tema seguramente que será desestimado en la “Mañanera del Pueblo” y por consiguiente, por parte de todo el morenismo nacional, incluso harán comparaciones con el sexenio de Felipe Calderón y el papel que jugó en el mismo Genaro García Luna, es decir, el manejo será de igual manera mediático, político y hasta electoral, quizá a sabiendas de que el común denominador, ya ha perdido la capacidad de asombro, pues hoy en día ya a nadie le sorprende que políticos de distintas corrientes políticas estén siendo señalados por temas de corrupción, vínculos con el crimen organizado o enriquecimiento ilícito, aunque lo de los crímenes de lesa humanidad, definitivamente que es otra cosa.
No se sabe si la decisión de Acción Nacional de llevar este caso a una Corte Internacional sea un error de cálculo, pues cabe la posibilidad de que el veredicto falle a favor de López Obrador y compañía y eso le dé una victoria que busquen capitalizar en las urnas el próximo año, lo que significaría una derrota más para el principal partido opositor en el país, lo que en tiempos en donde se necesita una democracia fortalecida, no será el mejor augurio en lo que está por venir, más allá de que gobernadores morenistas sean los principales enemigos de la Cuarta Transformación.