Dark Mode Light Mode
Dark Mode Light Mode
El eco de Toby; y el linchamiento a una empresa local. 
Más allá del ‘like’: La política canina que nos falta 

Más allá del ‘like’: La política canina que nos falta 

Avatar photo
Felipe Correa
400 palabras
27/07/2026

En la era del algoritmo, pocas cosas garantizan tantos likes, interacciones y retweets como una foto junto a un perro. Cada 21 de julio, los feeds de los actores políticos y las instituciones se inundan de publicaciones enternecedoras celebrando el Día Mundial del Perro. Sin embargo, la brecha entre la empatía digital y las políticas públicas reales sigue siendo abismal.

Según la Encuesta Nacional del Bienestar Autorreportado 2025, el 66.4% de los hogares en México tiene al menos una mascota. Entre las familias con animales de compañía, la preferencia es clara: el 58.7% convive solo con perros, un 24.8% combina perros, gatos u otras especies, un 11.8% tiene únicamente gatos y apenas un 4.6% posee otro tipo de mascotas.

El amor por las mascotas dejó de ser un asunto puramente doméstico para convertirse en un tema prioritario de salud pública, seguridad y cohesión social. La forma en que una sociedad trata a sus animales de compañía es un reflejo directo de la madurez de sus instituciones. No se trata solo de “querer a los perros”, sino de entender el fenómeno urbano y social que representan:

Advertisement

1. Salud pública y prevención: La falta de campañas permanentes y masivas de esterilización y vacunación no solo genera sobrepoblación y abandono, sino un problema de salud comunitaria que los municipios suelen ignorar hasta que es tarde.

2. El vínculo con la violencia social: La sociología y la criminología han demostrado repetidamente que la crueldad hacia los animales es un síntoma temprano de violencia intrafamiliar y descomposición comunitaria. Legislar y castigar el maltrato animal es, en el fondo, una estrategia de prevención del delito.

3. Presupuesto vs. Discurso: El compromiso político no se mide en tweets ni en fotos de campaña sosteniendo a un perro rescatado; se mide en el presupuesto asignado a centros de bienestar animal, parques adecuados y sanciones efectivas para quienes abandonan.

El ciudadano de hoy es más exigente. Detecta con facilidad la demagogia de utilería que solo busca conectar con la emoción del elector sin ofrecer soluciones de fondo. El reto para los gobiernos y la clase política es pasar del marketing de simulación a la agenda legislativa y ejecutiva de impacto.

Celebrar el Día Mundial del Perro exige trascender la felicitación de ocasión. Cuidar a quienes no tienen voz es una responsabilidad compartida, pero exigir que la protección animal sea una política de Estado y no un adorno de red social, es obligación de todos.

Avatar photo
Felipe Correa Politólogo de carrera, cuenta con experiencia en comunicación de crisis y aborda temas sociales. Participa en medios como Municipios Durango, Grupo Garza Limón y Lobos Cadena 7.
Add a comment Add a comment

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Previous Post

El eco de Toby; y el linchamiento a una empresa local. 

Advertisement