
Desde hace varios meses, se hablaba de la posibilidad de que la Bancada Naranja en Durango, se quedara solo con 4 integrantes. Este lunes se acabaron los rumores. Gloria Arreola dejó las filas de Movimiento Ciudadano, para sumarse al PAN, fortaleciendo la fracción blanquiazul y con ello al proyecto que representa el alcalde Toño Ochoa. El impacto de la llegada de este perfil a Acción Nacional, se debe tomar con absoluta objetividad, por lo que implica en la Administración Municipal y en el propio partido. Ciertamente, no es ninguna desbandada, ni el comienzo del desmoronamiento del Movimiento Naranja, tampoco hay que exagerar; sin embargo, MC sí se queda sin un importante cuadro; por eso llama la atención que Omar Castañeda, no se haya pronunciado al respecto.
La agenda nacional y local emecista, dejó de ubicarse en la ruta de Arreola Gamboa, quien ha sido muy precisa en las causas que la definen en el Ambiente Político, tales como la defensa de las mujeres, los derechos de la niñez y los temas de vivienda. En el PAN, Gloria Arreola encontró eco para seguir impulsando esas causas, pero además, llegó a un partido, notoriamente unido. No había varios panes en la recepción preparada en el recinto de Felipe Pescador, fue un solo PAN. Entre las legisladoras federales Paty Jiménez y Vero Pérez; los diputados locales coordinados por Alejandro Mojica; la Fracción de regidores; el delegado del CEN Ernesto Sánchez, y diversos liderazgos, todos encabezados por el Jefe Estatal Mario Salazar, Gloria Arreola Gamboa, fue verdaderamente bienvenida.
Aquí es donde se encuentra uno de los principales elementos de impacto, tras la llegada de la joven política al PAN. El mensaje de unidad panista, ha sido la constante durante los últimos meses, y como dicen en el barrio de Analco, Gloria Arreola, “cayó en blandito”. Su ingreso a las filas blanquiazules no se da en el marco de un proceso electoral propiamente dicho, pero sí en medio de una coyuntura que favorece al PAN de cara al 2027, donde se debe construir una base sólida con presencia territorial, que fortalezca la apuesta de Acción Nacional, desde el manejo de la Administración Municipal, donde se nutre la bancada panista, misma que ahora pasa de 4 a 5 integrantes, con efectos numéricos que se dejarán sentir en cada sesión de Cabildo.
Quizás para la edil ahora panista, el ’27 no es -necesariamente- una oportunidad para estar en las boletas, porque hay perfiles que vienen construyendo, a ras de tierra, la fortaleza blanquiazul, pero su trabajo desde el activismo social, y su desempeño en la gestión como regidora, puede aportarle mucho a quienes sean convocados para formar parte de la alineación de la Alianza PAN-PRI, o solo de Acción Nacional, según lo definan los altos mandos. El impacto de la llegada de Gloria Arreola al PAN, es muy favorable para ese instituto político; se da en buen momento, y genera altas expectativas.