
El 2027 en Durango, donde se renovará la Cámara de Diputados y el Congreso Local, pondrá a prueba la unidad en los partidos; pero esto no se compara con lo que puede ocurrir en el 2028, donde estará en juego la gubernatura, y mucho menos es comparable con lo que se espera en MORENA, donde se librará una dura batalla interna. Hay varones que con toda seguridad levantarán la mano, sin embargo, las posibilidades reales recaen en perfiles femeninos. Tal vez, es porque “es tiempo de mujeres”; lo cierto es que liderazgos como Margarita Valdez, Betzabé Martínez, Maribel Aguilera y Marina Vitela, hoy por hoy, se encuentran en posiciones más competitivas dentro del Ambiente Político.
La senadora reelecta Margarita Valdez, quien acaba de presentar su 2do Informe de la actual legislatura, es la morenista con el cargo más importante a nivel federal, al ocupar la presidencia de la Comisión de Gobernación en el Senado, y por formar parte en por lo menos otras 8 comisiones más. Es considerada como factor de unidad al interior de los diversos grupos de la 4T, quienes tocarán a la puerta de su casa, para construir los proyectos del año entrante, como lo harán con Betza en Gómez Palacio, quien consolida su liderazgo desde la presidencia municipal, mientras va construyendo relaciones a nivel federal, como la más reciente reunión que sostuvo con la Secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez y los innumerables encuentros con Omar García Harfuch.
La dos veces diputada federal de mayoría -por cierto, la primera en lograr la reelección de forma consecutiva en Durango en el mismo distrito, el 03-, Maribel Aguilera, es un perfil que suena para el 2028. También es la primera mujer, en más de 140 años, en dirigir Talleres Gráficos de México, institución a la que sacó de la quiebra técnica y la hizo, en términos reales, una empresa rentable. No sorprende el reciente “autodestape” de Marina Vitela; en efecto, es bien sabido que sus aspiraciones se mantienen vigentes desde la derrota del 2022, sin embargo, hay quienes aseguran que su capital político se ha visto muy mermado, no solo en la laguna, sino en prácticamente todo el estado, aunque, indudablemente, serán de mucha ayuda las relaciones que a nivel federal ha construido.
El 2028, ya no está tan lejano; los movimientos políticos, invariablemente apuntan para allá, pero deberán pasar por la aduana del 2027, donde las dirigencias estatal y nacional a cargo de Lulú García Garay y Ariadna Montiel respectivamente, les exigirán argumentos “territoriales” que sustenten y legitimen sus aspiraciones, porque para MORENA, no bastará que sus candidatos y candidatas tengan “buenos conectes”, sino que cuenten con el respaldo del “pueblo” en las urnas, ya que, en Durango, difícilmente las bases morenistas aceptarán que les apliquen una “claraluzflorecinha” como sucede en el estado de Nuevo León, lo cual provoca en la militancia un triste sentimiento de que, con un perfil débil, nuevamente, se jugará a perder.