
Este próximo 31 de agosto, Ernesto Alanís Herrera concluirá su responsabilidad como presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política del Congreso del Estado, y llegará el momento de hacer un balance de lo realizado durante este año legislativo. Más allá de filias y fobias partidistas, habrá que reconocer que el priista logró algo que no siempre resulta sencillo en un Congreso donde conviven distintas fuerzas políticas, construir acuerdos; ya que con su conducción permitió que las diferencias naturales entre los grupos parlamentarios no se convirtieran en una parálisis y que temas importantes pudieran avanzar. A eso habrá que agregar la reducción significativa del rezago legislativo, un asunto que durante años ha representado una pesada carga para el Poder Legislativo. Alanís termina esta etapa con resultados que, inevitablemente, también tendrán una lectura política rumbo a 2027.
Consensos.
Presidir la Junta de Gobierno no significa únicamente encabezar reuniones o representar institucionalmente al Congreso, pues la verdadera tarea está en sentar a la mesa a quienes piensan distinto y encontrar coincidencias suficientes para sacar adelante los asuntos legislativos. Ernesto Alanís entendió esa responsabilidad y durante este año mantuvo comunicación con las diferentes fuerzas representadas en el Congreso. Hubo diferencias, discusiones y posiciones encontradas, como corresponde a cualquier Poder Legislativo, pero finalmente prevaleció la capacidad de construir acuerdos, y eso permitió que asuntos importantes transitaran sin convertir cada discusión en una confrontación política. Quizá ahí estuvo uno de sus principales aciertos, entender que la mayoría puede servir para aprobar, pero que el consenso genera mayor legitimidad.
Rezago.
Otro de los aspectos que deberán colocarse en el balance de su gestión es la reducción del rezago legislativo. Durante mucho tiempo se ha cuestionado a los congresos porque iniciativas, reformas y puntos de acuerdo terminan acumulándose en las comisiones, algunas veces durante meses y otras incluso durante años. En este periodo hubo un esfuerzo por sacar adelante buena parte de esos asuntos pendientes y disminuir considerablemente esa carga. No es un tema menor, porque la productividad legislativa no debería medirse únicamente por la cantidad de iniciativas que presentan los diputados, sino también por la capacidad que tienen para analizarlas, dictaminarlas y resolverlas. Alanís puede cerrar su presidencia señalando que el Congreso avanzó en ese terreno. Naturalmente quedarán pendientes y habrá decisiones cuestionables, pero políticamente podrá presumir que entrega mejores números.
Experiencia política.
Pero sería ingenuo pensar que el 31 de agosto solamente termina una responsabilidad legislativa para Ernesto Alanís; me parece que también comienza otra etapa política. El diputado priista tiene una trayectoria construida durante años tanto en la política como en la administración pública, y esa experiencia inevitablemente lo coloca dentro de los perfiles que deberán observarse rumbo a la elección de 2027. Ha ocupado responsabilidades que le han permitido conocer el funcionamiento del gobierno y ahora suma la conducción política del Congreso, donde tuvo que negociar con fuerzas distintas a la suya; esa combinación no es menor cuando los partidos comienzan a analizar quiénes pueden competir en una elección particularmente importante para Durango.
Cercanía.
A todo lo anterior debe sumarse un elemento imposible de ignorar, la cercanía política que Ernesto Alanís mantiene con el gobernador, Esteban Villegas. En política las relaciones cuentan, pero por sí solas no garantizan candidaturas; tienen que acompañarse de resultados, experiencia y posibilidades reales de competencia, y Alanís parece estar construyendo precisamente esa combinación. Su paso por la Junta de Gobierno le permitió fortalecer presencia e interlocución entre actores políticos que seguramente tendrán participación en las decisiones del próximo año a pesar de que todavía falta conocer cómo se acomodarán las alianzas, y sobre todo, cuáles serán los equilibrios internos.